Un mosquito no puede frenar una locomotora, pero puede llenar de ronchas al maquinista (Quino)
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Crisis de contenidos

lunes, 31 de marzo de 2008

Estamos en una instancia en que no importa nada. Se puede decir cualquier cosa en un micrófono (por ej., D´Elía hablando de retenciones del 60% en Nueva Zelanda) y no hay opinión pública, justicia, oposición ni pueblo (pensar en el famoso dúo panchoycoca) para frenarlo.

El único freno está en el mercado. La economía es el juez último de los corruptos.
Y a la soja le quedan un par de años de buen precio.

3 comentarios:

Diego F. dijo...

"El único freno está en el mercado. La economía es el juez último de los corruptos."
No coincido para nada con lo que decís Coki. El liberalismo -surgido como superación de las monarquías- fracasó a fines del siglo XIX justamente por las tremendas desigualdades producidas por el mercado. No por nada los paises que se desarrollaron tomaron medidas cláramente keynesianas (el Estado interviniendo en la economía). El neoliberalismo, refrito de aquella versión del siglo XIX que en lo político está bien pero en lo económico es un monstruo, tuvo que ser impuesto a sangre y terror en las sociedades sudamericanas (y como mecanismo disciplinador se les impusieron a los paises deudas externas ilegales, "odiosas" e impagables).

Planteado desde lo abstracto para algunos puede tener sentido, pero si tenés de un lado a un gigante y de otro a muchos minúsculos actores y decretás "la libertad total" incluso el sentido común indica que el grande se come a los chicos. El mercado sin intervención estatal es la antítesis de la justicia.

Como ahondé en varios posts de mundo perverso la solución a todo el conflicto viene de la mano de la creación de un organismo símil al IAPI, en donde el Estado tenga el monopolio de la exportación. De esta manera se producen reglas claras, previsibles, se abastece al mercado interno y se incentiva la producción porque el Estado necesita promocionar la producción para poder exportar más.

Saludos

Coki dijo...

Diego, creo que no entendiste o no exprese claramente a lo que apuntaba.
No estoy defendiendo (ni atacando) al libremercado ni al neoliberalismo. Digo que, teniendo a la gente anestesiada, los medios dominados, la justicia comprada, sin oposicion, etc., se puede decir y hacer casi cualquier cosa sin limite, sin freno, sin juicios ni nada. Se paga a 200.000 personas, vitorean en Plaza de Mayo, se habla de golpistas, de campañas, lo que sea y todo sigue adelante (mas alla del tema actual de las retenciones, hablo en general).

Igualmente, disiento muchisimo con tu idea para resolver la situacion. Ante todo, el Estado es ineficiente y corrupto. Una cosa es que sea regulador y otra, planificador.
Creo que con solo ver el mundo y que paises son exitosos (entendido como "su gente vive bien"), parece claro que el camino es otro.

Me llama la atencion que al desastre menemista se lo llame "neoliberalismo", pero a desastres como Stalin (o Fidel para sus detractores) se los llame "Stalin" y "Fidel".
Insisto con lo que dije en tu (todos los días leído y bastante citado aca blog), una idea no es responsable de la gente que cree en ella.

Coki dijo...

Aha