Un mosquito no puede frenar una locomotora, pero puede llenar de ronchas al maquinista (Quino)
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It Takes One to Tango

miércoles, 7 de mayo de 2014

Hoy tomé mi primera clase de tango en mi vida. De hecho, mi primera clase de baile en mi vida.

Lo primero que pensé es que salir de la zona de confort es incómodo y que debemos aprender a buscar y disfrutar de esa incomodidad. Bailo muy mal. Y me encanta. Uno es viejo cuando está cómodo todo el tiempo.

 Pero me dí cuenta de otro punto más interesante: criticar sobre una disciplina en la que uno nunca partició es soberbio y humilde a la vez. Lo difícil que me resulta poder coordinar algunos movimientos me hace reconocer el talento de quienes sí pueden y me convierte en un expectador menos exigente.

Soy más tolerante por un motivo: ahora me siento uno de ellos. De pronto soy un bailarín de tango y reconozco la superioridad de otros.

Quien critíca duramente desde afuera se está reconociendo, de manera implícita, como un inferior. Como alguien que está excluído de ese mundo y vé en el criticado a alguien que pertenece a otra categoría. Y dentro de esa categoría a la que uno no pertenece, dentro de esa superioridad, atacamos sus deficiencias. 

Por eso es tan frecuente que los genios sean tan humildes. Saben cuánto cuesta llegar a donde están y que hay otros en su mundo con virtudes que ellos no tienen.

El mediocre se ríe sentado en su sillón de los errores de quien tuvo la valentía de hacer. Pero en realidad lo envidia. Quisiera ser como él. Quisiera animarse a ir a pisar algunos pobres pies mientras se convierte en un par de Julio Bocca.

3 comentarios:

Gonzalo dijo...

Coki, tanto tiempo.

Me alegro que haya salido de la zona de confort y practique el tango. Es algo que algún día haré yo mismo (Chicks dig it). El otro dia fui al teatro y me di cuenta de lo mismo: detrás de los movimientos con gracia hay mucho trabajo.

Lo de genios y mediocres... en mi experiencia la soberbia no discrimina en calidad de personas.

La humildad es una elección. La soberbia un vicio. Es una forma sutil y mórbida de masturbación psíquica, en mi humilde opinión.

Igual yo digo que si alguien es soberbio es problema suyo. El tema es cuando esa soberbia se vuelve arrogancia, que pretende reducir a los demás. O ciega.

Eso trae problemas.

Saludos.

Coki dijo...

¡Hola Gonzalo!

Gracias por comentar, creí que ya nadie leia blogs, pero me dieron ganas de escribir sobre esto.

Mencionás otro punto que me gusta: el del trabajo detrás. Es algo que no se ve y de lo que no se habla. Por eso pasa tanto que la gente cree que con el talento natural alcanza y que los famosos llegaron a donde están porque nacieron con algo que ellos no.

Coincido con lo que decís sobre la soberbia. Y también creo que tiene algo que ver con la distancia. El soberbio mira desde lejos. Es difíci ser soberbio cuando uno está cerca, metido en el tema.

Creo que el mayor problema de la soberbia es cuando es agresiva (supongo que es a lo que te referís con arrogancia) y cuando es inmerecida.

Alí Reyes dijo...

¡Coki! Por favor no dejes de publicar vale
Y en cuanto a lo de tango. Te invito a leer algo que me impresionó acerca del mismo
http://tigrero-literario.blogspot.com/2011/09/el-ultimo-bandoneon-cronica-de-la.html