Un mosquito no puede frenar una locomotora, pero puede llenar de ronchas al maquinista (Quino)
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It Takes One to Tango

miércoles, 7 de mayo de 2014

Hoy tomé mi primera clase de tango en mi vida. De hecho, mi primera clase de baile en mi vida.

Lo primero que pensé es que salir de la zona de confort es incómodo y que debemos aprender a buscar y disfrutar de esa incomodidad. Bailo muy mal. Y me encanta. Uno es viejo cuando está cómodo todo el tiempo.

 Pero me dí cuenta de otro punto más interesante: criticar sobre una disciplina en la que uno nunca participó es soberbio y humilde a la vez. Lo difícil que me resulta poder coordinar algunos movimientos me hace reconocer el talento de quienes sí pueden y me convierte en un expectador menos exigente.

Soy más tolerante por un motivo: ahora me siento uno de ellos. De pronto soy un bailarín de tango y reconozco la superioridad de otros.

Quien critíca duramente desde afuera se está reconociendo, de manera implícita, como un inferior. Como alguien que está excluído de ese mundo y vé en el criticado a alguien que pertenece a otra categoría. Y dentro de esa categoría a la que uno no pertenece, dentro de esa superioridad, atacamos sus deficiencias. 

Por eso es tan frecuente que los genios sean tan humildes. Saben cuánto cuesta llegar a donde están y que hay otros en su mundo con virtudes que ellos no tienen.

El mediocre se ríe sentado en su sillón de los errores de quien tuvo la valentía de hacer. Pero en realidad lo envidia. Quisiera ser como él. Quisiera animarse a ir a pisar algunos pobres pies mientras se convierte en un par de Julio Bocca.

Joseph Campbell

lunes, 5 de octubre de 2009

Acabo de ver un documental basado en entrevistas con el teólogo Joseph Campbell.

Me impresiona toda vez que escucho a una persona que conoce profundamente la materia de la que está hablando y tiene la capacidad, además, de explicarlo sencillamente.

Pareciera ser una categoría aparte y perceptible con escuchar unas pocas palabras. Gente que transmite solidez y tranquilidad en las respuestas, la sensación de dominar una disciplina al punto de poder ubicarse por encima de ella y manipularla a su antojo. Me recuerda a la capacidad de crear que se tiene una vez que se aprendió en profundidad a tocar un insturmento (o deporte) hasta tenerlo incorporado como propio.

A esto se suma el talento para relacionar temáticas en apariencia inconexa. Por ejemplo, relacionó a películas como Star Wars con distintas mitologías y con nuestra vida cotidiana.

Hay dos puntos más que me llamaron la atención y que están relacionados entre sí. Al momento de la filmación, Campbell era una persona relativamente mayor. Cuando contaba historias mitológicas se le iluminaba la mirada y parecía disfrutarlas como un chico. Se divertía con el desarrollo e incluso actuaba a sus personajes.

En un momento de extremo culto a la juventud, vuelvo a preguntarme en qué medida la responsabilidad está sólo del lado de la demanda. Si nuestro abuelo fuera como él, ¿realmente preferiríamos escuchar una entrevista a Palermo contando lo afortunado que se siente por haber metido un gol y aclarando que fue gracias a todo el equipo? ¿La culpa es de la Playstation o será que no somos capaces de mostrarles los enormes placeres de otros caminos?

Creo que en lugar de hablar tanto de que los chicos deben leer, o incluso seguir una profesión, sin dejar muy en claro el motivo, deberían presentarles a personas como Joseph Campell y que entiendan el mundo que se están perdiendo.

Conocimientos colectivos - Arte

miércoles, 8 de julio de 2009


 Todos somos ignorantes, solo que no ignoramos las mismas cosas.

A. Einstein




Creo que como muchos, siempre consideré que debería saber mucho más de arte (referido a las artes plásticas) que lo que sé.
Me reconozco incapaz de diferenciar una obra renacentista de una cubista, así como de nombrar artistas no-tan-populares, reconocer sus obras y ubicarlos cronológicamente.

Para que me ayuden a reducir esta limitación y dejar de hacer el ridículo en los cocktails de la embajada (?), los convoco a una nueva edición de los conocimientos colectivos de Nanopoder.

Voy a aprovecharme de la cultura de los lectores del blog para aprender sobre el tema y evitar los miles de pesos que me costaría estudiar Bellas Artes (con resultados prácticamente idénticos).

A pesar de que coincido con que la mayor virtud de una obra es conmovernos -y que eso pueda ser independiente de nuestros conocimientos- creo que el entendimiento contribuye al placer. Por ejemplo, me tiende a llamar la atención el arte realista, en gran medida porque mi parte racional evalúa de acuerdo al parecido entre la obra y el objeto representado, incapaz de ir más allá.

Pueden compartir la información que les parezca interesante. Como guía, enumero algunos puntos que considero atractivos:

1) Estilos, características, autores

2) Cómo mirar ciertas obras

3) Qué tuvo de innovador un artista

4) Relación entre obras y su contexto

5) Curiosidades en general (precio de un cuadro, coincidencias, peleas, aventuras de una obra o de un artista, etcétera).

La cultura* también es culpable

miércoles, 3 de junio de 2009

Se suele endilgar la falta de cultura de la juventud a la televisión, a internet y a los videojuegos.

¿Y la cultura no hizo nada malo? ¿Es todo culpa de quienes la ignoran y de los Tinellis?

Por un lado, creo que pocas expresiones culturales supieron adaptarse a los tiempos modernos. Por otro lado, el "marketing" de la cultura suele ser pésimo.

Doy un ejemplo breve, personal y seguramente bobo: descubrí a Shakespeare hace muy poco. Lo admito. Siempre tuve la idea de que era una lectura aburrida, demasiado floreada, barroca.
Al leerlo (especialmente Hamlet y los Hidalgos de Verona), me encontré con personajes apasionantes, divertidos, irónicos, maleducados. Y un desarrollo del relato maravilloso.

¿Por qué no me había enterado de eso antes? Me pregunto por qué, en lugar de proclamar tanto "aayy la cultura / lean libros / maldita TV", no nos dedicamos a transmitir lo divertida e interesante que puede resultar.

Al mismo tiempo, pareciera que para leer un libro uno tiene que despreciar a la televisión; y para escuchar a Mozart tengo que pensar que Los Piojos no son música.

Lo peor de la ignorancia, como de la discriminación, es que el protagonista es esclavo de lo poco que conoce y se pierde de descubrir nuevos mundos.

¿Y si intentamos abrir lo más posible el menú y nos dejan elegir en paz?

*Sí, ya sé. Yo también odio el término "cultura". Es vago y erróneo, como "sociedad" y "política". Pero ustedes entienden.

Nueva sección: conocimientos colectivos*

jueves, 4 de diciembre de 2008

Esta entrada es el intento de inaugurar una nueva sección en Nanopoder. De acuerdo al éxito que tenga, veré si sale de beta o queda en una buena intención.


Todos somos ignorantes, solo que no ignoramos las mismas cosas.
Albert Einstein.-



Creo que el conocimiento debe ser libre, gratuito y estar al acceso de todos. Lo que diferencia, intelectualmente, a una persona de otra es qué hace con esa información, no el acceso a ella.
La propuesta es sencilla: con cierta frecuencia (supongamos, semanal), propondré un tema. Del mismo, quienes sepan algo que consideren interesante, poco difundido, esclarecedor, curioso o divertido, pueden contarlo en forma breve y clara en los comentarios.
Asimismo, quizás uno siempre tuvo una inquietud sobre el asunto y, por algún motivo, no consultó al respecto. También es el lugar para plantearla y ver si alguno de los lectores del blog sabe la respuesta.
El objetivo es aprovechar la variedad y profundidad de conocimientos tenemos a medida que va creciendo la cantidad de participantes en este espacio.
El primer tema propuesto es: gastronomía.

ACTUALIZACIÓN 20/12: Salió de beta.

*También pueden proponer un mejor nombre.
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