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Tinelli y Shakespeare (beta)

domingo, 27 de julio de 2008


En la época de Shakespeare, el teatro era un lugar de acceso público generalizado. Se juntaban la aristocracia, las clases altas y las más bajas a ver las obras.
De esta manera, una de las características que tenían las mismas es que tenían dos tramas simultáneas.
Por uno lado, una historia sencilla de enredos, confusiones y torpezas para que la pudieran entender las personas más sencillas. Por otro, un planteo subyacente sobre el carácter mortal del hombre, el amor, la traición y demás cuestiones más profundas para el espectador más elevado. Quien haya leído a Shakespeare notará esto.

El programa de Tinelli, salvando distancias y la horda de argumentos que se me ocurren para que me tiren con tomates por escribir esto (vean como me adapto a la terminología teatral), tiene algo de lo descripto.
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Se muestran mujeres semi-desnudas (con un "semi" en constante disminución), peleas a los gritos y referencias sexuales inevitables.
Pero, por otro lado, hay una propuesta artística. En el siguiente orden: patinando, bailando, cantando, se tratan de disciplinas indudablemente artísticas, que requieren estudio, entrenamiento, trabajo, esfuerzo y resultan en una expresión nada despreciable de las mismas.

Para dar un ejemplo, hay récord de inscriptos en academias de patín artístico y de danza.

Está claro que no se verá a Julio Bocca bailando El Lago de los Cisnes, pero para un programa de 35 puntos de rating y vapuleado (con justa razón) por la opinión pública "culta", me parece que algún punto a favor se le puede reconocer.


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