Un mosquito no puede frenar una locomotora, pero puede llenar de ronchas al maquinista (Quino)
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¿En qué circunstancias matarías?

domingo, 15 de febrero de 2009

Situaciones como el conflicto entre Israel y Palestina siempre me generan la misma pregunta: ¿bajo qué circunstancias es correcto matar a otro ser humano?

Mi primera respuesta siempre es "en ninguna", nadie tiene derecho a decidir sobre la vida de otro. Todo lo que tenemos es la vida y parece absurda la posibilidad de quitársela a un tercero.

Al instante me doy cuenta de que esa no es mi respuesta. Si alguien está amenazando mi vida o la de un ser querido es válido que me defienda. Aun más si el agresor eligió de forma unilateral ponerme en riesgo.

Con eso claro, continúo avanzando hasta que los límites se vuelven difusos: ¿qué ocurre en el caso de que matar a alguien evitaría mayor cantidad de muertos? ¿Hubiera matado a Hitler en, digamos, 1941? ¿Y en 1935? ¿Dónde está el límite? ¿Cuál es la proporcionalidad adecuada?

Cuando recién comenzaba el furor del chat, por casualidad conversé con un soldado israelí. Le consulté su posición respecto a lo que para mí era un conflicto absurdo y me dijo "si invadieran tu casa, ¿vos no defenderías a tu familia? Bueno, así nos sentimos muchos israelíes".


No busco tomar postura sobre el conflicto en particular, sino que a esta altura concluyo que ya no tengo claro en qué situación mataría. Por las dudas les recomiendo que no me contradigan mucho en los comentarios.

¿Cómo sería el mundo sin nosotros?

martes, 6 de enero de 2009

Creo que todos nos preguntamos alguna vez cómo sería el mundo sin nosotros.
De acuerdo a la combinación de amor propio y relevancia social, cada uno tiene su fantasía, variable en el tiempo, de la reacción que habría ante la propia muerte y el impacto que generaría en los demás.

Borges, como saben, celebraba el destino de olvido al que se creía condenado. Puede ser visto como una licencia de libertad actual. Curiosamente, no tendrá ese placer.

Por mi parte, me jacto de mi buena memoria y considero que es una cualidad que me aleja de la mortalidad. Olvidar es no haber vivido.

Cuando se difundió la enfermedad, supuestamente terminal, de Fidel Castro, que lo obligó a renunciar a la presidencia de Cuba, diversos medios comenzaron a especular con sus funerales, el traspaso del poder y el futuro de Cuba y de Latinoamérica.

Me imaginaba a Fidel leyendo los diarios y teniendo la fría certeza de un mundo sin su presencia.

Ayer, el CEO de Apple, Steve Jobs, anunció que no tiene cáncer, como muchos habían supuesto, sino una extraña y tratable enfermedad gastrointestinal que lo hacía bajar de peso. Lo hizo para evitar la caída en el valor de las acciones de la compañía por el rumor de su posible cercana muerte.

En los últimos meses pudo saber el valor de mercado de su vida con suma precisión (basta restar el valor de mercado de Apple actual y el especulado con su ausencia).

En ambos casos puede verse que la ambición los lleva a aceptar sin cuestionamientos estas reglas de juego que quizás deberían servir para darnos cuenta de para quiénes es valiosa nuestra existencia.

El mensaje de Freddie Mercury

viernes, 5 de septiembre de 2008


Siempre estuve en contra de la idea de que hay que vivir cada día como si fuera el último. Creo que hacerlo contribuye a que lo sea.
Pienso que hay que vivir sabiendo que habrá un último. Hay que intentar que sea lo más lejano posible, pero es muy probable que llegue (yo tengo planes de ser inmortal y por ahora vengo muy bien). Y un punto fundamental es no tener cosas pendientes.
Hay dos ejemplos que tengo muy presentes. Voy a contarles uno de ellos. Si me permiten, les pido que no se queden en analizar el caso en sí, sino la idea. Pueden cambiarlo por aquel que a ustedes les parezca más adecuado.
Una persona a la que admiro mucho es Freddie Mercury, el cantante de Queen. Por supuesto, mi admiración surge de su talento, de su música. Pero quisiera destacar algo de su vida personal.
A mediados de los ´80 (quizás 1986, no es sabida la fecha exacta) supo que tenía SIDA y que iba a morir. Cualquiera de nosotros, pasado el impacto inicial, dejaría todo lo que está haciendo y se dedicaría a disfrutar al máximo de su vida ¿Para qué voy a ir al trabajo o a la facultad?
Sin embargo, no cambió su vida. Estableció prioridades de lo que quería hacer y fueron sus años más prolíficos musicalmente. Grabó un disco con la cantante de ópera Montserrat Caballé, lanzó uno solista y cantó casi hasta el último día de su vida (murió afónico). 
Cuento tres pequeñas anécdotas:
1) Cuando se iba a grabar la canción The Show Must Go On, apenas podía caminar. Sufría dolores en el cuerpo y le costaba sostenerse en pie. Según relata Brian May, al momento de pararse frente al micrófono realizó una de sus mejores interpretaciones. Estaba lleno de vida.
2) El guitarrista estaba por editar su primer disco solista en la fecha aproximada en que moriría. Se dice que Freddie dijo "dejalo que lo lance, ¿qué mejor publicidad podría tener?
3) Es conocido su pedido permanente de "¡more words, more words!", para poder dejar la mayor cantidad posible de material grabado.
En definitiva, saber que iba a morir no cambió las elecciones de su vida, sólo las intensificó.
Me parecería increíble que alguien me dijera "te quedan X meses de vida" y yo responder "¿Y? Correte que me tapás la luz".
Hoy Freddie Mercury hubiera cumplido 62 años.

Pena de muerte

jueves, 7 de agosto de 2008


En una entrada de hace un tiempo dije que hay tres temas sobre los que no tengo una posición definida. Ya hablamos de dos de ellos: el aborto y la eutanasia (si les interesa seguir con ellos, los posts siempre están abiertos).

La "masacre de Campana" (¿quién será el titulador de estas cosas?) me parece un buen disparador para discutir el tercer tema: la pena de muerte.

Ante todo, considero inválido el argumento de "imaginate que le hacen X cosa a tu hija". Creo que no se puede legislar desde la bronca o el dolor personales. Si me robaran el celular también querría matar al ladrón.

La ley debe ser fría, fundamentada y universal.

Argumentos a favor

  • Hay personas que son irrecuperables. No creo que uno deba hablar de "no es útil para la sociedad", ya que no es necesario darle un beneficio a ésta para merecer vivir. Pero hay personas que con su existencia la perjudican fuertemente y no tienen posibilidad de recuperación
  • La existencia de la pena de muerte podría persuadir a potenciales criminales para cuidarse en sus actos. Aca hay un punto importante. Ante todo, las estadísticas que conozco no dicen eso. Por otro lado, descreo de la capacidad de previsión y autocontrol de una persona capaz de violar y matar o crímenes semejantes. Por último, un "agente racional" puede calcular la probabilidad de morir como la ponderación de las probabilidades de ser descubierto, atrapado, declarado culpable y que fallen todas las instancias apelatorias
  • Es muy discutible, pero puede considerarse una especie de compensación que quien mató pague con su vida
  • Desde la cárcel un criminal puede planificar y generar actos delictivos.
  • Con el 2x1, buena conducta, etc., el asesino vuelve a estar en la calle luego de un tiempo
  • En definitiva, se anula la posibilidad de que esa persona siga cometiendo atrocidades

Argumentos en contra

  • Me perturba la idea del Estado ejecutando a una persona. Toda la escenografía, la lentitud y el diferimiento entre el crimen y el castigo. Me resulta sádico y morboso el show que se monta a su alrededor
  • El error es insalvable
  • Como dije antes, no parece dar grandes resultados donde está vigente
  • Matar a un inocente y luego ser matado no es justicia
  • El costo (por las instancias apelatorias) es igual o mayor a la cadena perpetua
  • Como en los dos otros temas, para un religioso sólo Dios da y quita la vida

Por ahora mi conclusión está más orientada a estar en contra que a favor. La palabra es de ustedes, quizás me ayuden a acercarme a una postura definitiva.

Eutanasia

martes, 24 de junio de 2008

Uno de los tres temas sobre los que no tengo una postura definida es la eutanasia. Los otros dos son el aborto y la pena de muerte.

Estuve leyendo sobre el caso de Elpidia Esteban, una española que tiene una enfermedad degenerativa terminal y que pide morir antes que pasar por las penurias por las que pasó su abuela (que padecía el mismo mal).

Parto de la base de que cada uno debería tener la libertad de elegir lo que quiera para su existencia. Y cada uno decide lo que considera una vida digna.

Sin embargo, hay varios argumentos en contra:

1) En el momento de tomar la decisión la persona no está en pleno uso de su capacidad ¿cuántas decisiones hubieramos tomado en momentos de gran dolor, aun en situaciones de baja gravedad?

2) Hay muchos casos de personas con enfermedades terminales que se recuperan ¿cómo se determina en qué momento debe aplicarse?

3) Efecto en cadena: en países donde es legal, la eutanasia se aplica también a gente que quiere dejar de vivir (sin estar enfermos) y hasta a bebés nacidos con problemas

4) Legalmente no es un derecho humano

5) Para los religiosos, sólo Dios da y quita la vida

Yo, como ateo y con la aclaración de que nunca estuve en una situación límite, tengo la idea de que mientras hay vida hay posibilidades y que la inexistencia no es nunca una solución.

Más alla de que sabemos que se hace ilegalmente, ¿qué debería decir la ley? ¿hay una respuesta única y definitiva?