Me parece muy molesto el halo de inocencia de los periodistas respecto al impacto de las cosas que dicen.
Se toman la libertad de opinar sobre cualquier tema, muchas veces desinformados, repletos de lugares comunes o siendo irrespetuosos sobre aquello de lo que hablan. Sin embargo, cuando se los critica, están siempre a un paso de hablar de libertad de prensa, persecusiones y demás exageraciones.
Ojalá empezaran a reconocer que tienen un altísimo poder y que son influyentes (en forma honesta, corrupta, voluntaria o casual, según el caso) en la opinión pública.
Deberían aceptar que son capaces de hacer flaquear a un gobierno, así como de hacer crecer a un candidato mediocre e ignoto (en el caso del periodismo político, aunque puede verse lo mismo en otros casos, como el periodismo deportivo). También pueden afectar la confianza (variable clave) en la economía.
Lamentablemente, el modelo de periodista argentino es Guillermo Andino: un ignorante que no conoce ningún tema en profundidad, emite jucio sobre temas complejos e intenta dar cátedra de moralidad en cada nota (con música de fondo) que publica su noticiero.
Creo que la pérdida de credibilidad y audiencia de los medios tradicionales tiene, sólo en parte, relación con esto. La gente ya no cree en la santidad del cronista y se cansó de que lo engañen con notas supuestamente impactantes que llegan siempre al final del programa y no son lo prometido.
Como dije alguna vez, canjeo al 99% de los periodistas argentinos por un Jon Stewart.
Periodistas
jueves, 8 de enero de 2009por Coki a las 20:00 23 comentarios
Tags: Guillermo Andino, Jon Stewart, medios, periodismo
El negocio de Lanata
viernes, 28 de noviembre de 2008Me llama la atención que al menos dos medios fundados por Jorge Lanata, Página/12 y Veintitrés, actualmente sean oficialistas y mantenidos por el Estado.
Se me ocurrió (es sólo una idea y me gustaría que me ayudaran a agregar datos y confirmarlo o refutarlo) que su estrategia puede ser como sigue:
1) Ser un periodista de prestigio y con fama de valiente opositor.
2) Fundar un medio con denuncias y opinión.
3) Ganar un público que se siente identificado y confía en encontrar allí lo más claro (y oscuro) de la política nacional.
4) Una vez adquirido y demostrado el poder, se sienta a negociar con el gobierno de turno.
5) El gobierno compra un medio con cierto alcance, creíble y que le permite llegar a un público opositor, (algo) ilustrado y crédulo.
6) Lanata es feliz, el gobierno es feliz. El resto... ¿a quién le importa?
por Coki a las 9:00 81 comentarios
Tags: corrupción, estrategia, Lanata, medios, periodismo