Un mosquito no puede frenar una locomotora, pero puede llenar de ronchas al maquinista (Quino)
¿Es tu primera visita a Nanopoder? Quizás te interese suscribirte al feed o recibir las entradas en tu e-mail a medida que se publiquen.

Malas Palabras II

sábado, 30 de agosto de 2008

No quiero hacerme el pacato, aunque lo soy un poco lingüísticamente, pero tengo una duda desde hace rato.

¿Desde cuándo está bien decir malas palabras en los medios? Uno ve, a cualquier hora, a conductores, invitados, entrevistados y hasta periodistas diciéndolas de manera regular.

Cuando era chico, en El Gráfico se transcribían entrevistas a los jugadores con oraciones del tipo "El equipo puso mucho h..." (sic), generando que algunas veces me llevara un rato entender qué palabra era la cortada.

Y hablando de horarios, ¿cuándo desapareció el aviso de comienzo del horario de protección al menor? ¿Todavía existe?


28 comentarios:

Eduardo dijo...

A mí no me molestan las malas palabras. Incluso eso de poner la inicial me parece un poco tonto, porque cualquiera que la lea se va a dar cuenta de la palabra original. Aunque a veces tome un momento (como te tomaba a vos) eso incluso demuestra que uno trata instintivamente de completar el mensaje buscando las letras que nos faltan.

A ver, todos conocemos todas esas "malas palabras", que como decía Fontanarrosa, ¿por qué son malas? ¿A quién mataron?

Entonces, ¿qué se gana no diciéndolas? ¿Evitar el concepto, o sólo la palabra? Digo, si yo digo "la pucha que lo tiró", no evito que el oyente reconstruya en la mente lo que "realmente" quise decir. Entonces, yo sé lo que quise decir, el que me escucha también lo sabe, y lo único que cambia es que no sonaron "esas" palabras.

O sea, el eufemismo sólo genera la apariencia de que no se dijo lo que se dijo. El mensaje se transmite, pero parece (sólo "parece") que no.

O sea que los eufemismos son sólo apariencia, "pour la gallerie", para que "no se diga" que uno es un maleducado, aunque quede en claro lo que uno piensa. No es más que otra muestra de la doble moral hipócrita de la sociedad...

Coki dijo...

Eduardo, gracias. Agregaste algo que dudaba sobre si poner en la entrada y que me parece intresante discutir: las malas palabras en sí.

Ante todo, disiento con la idea de Fontanarrosa (si me permiten). Las malas palabras lo son por el lugar que se les dio culturalmente. Tiene que ver con su implicancia. O sea, no creo que te vaya a caer igual que te diga que disiento con vos a que te insulte con una de ellas. Y eso es porque tienen un significado detrás, que parte de un código que compartimos.

Por otro lado, coincido en que no tiene sentido decir "la pucha" por el motivo que mencionás. También me parecía pavo leerlo asi en El Gráfico, porque todos pensábamos en la palabra y listo.

Yo hablo no de la mala palabra como recurso útil en ciertas circunstancias, sino con el uso permamente de ellas en cualquier horario o programa. Me parece una señal de pobreza discursiva y de tratar de hablar "como la gente común" emulando sus peores aspectos.

Eduardo dijo...

No es lo mismo que me digas que "disentís" a que me insultes, pero porque el mensaje es diferente. Si me dijeras (y perdón por la palabrota) que soy un "pelotudo" por decir lo que digo, entonces no sería lo mismo que decir que disentís. Sería además, descalificarme por lo que digo. "Disiento" significa solamente que tengo otra opinión, pero no descalifico al otro. El insulto, además personaliza el ataque.

Ahora, si en lugar de decirme que soy un "pelotudo", me dijeras (sin palabrotas) que soy "una persona con pocas luces para entender las cosas como son", el efecto sería el mismo. Y en todo ese palabrerío, entendería que lo que me querías decir se podía resumir en una palabra: que soy un pelotudo. Entonces, para mí es lo mismo...

Por lo demás, el recurso a la palabrota siempre, eso sí es pobreza discursiva. Pero también lo sería recurrir sólo a cualquier otra palabra o expresión. Recurrir cada dos palabras a un "boludo", es como recurrir cada dos palabras a un "¿viste?".

Para mí da lo mismo. Y lo demás, son como decís, construcciones culturales. Las palabrotas no son "intrínsecamente" malas. Son el resultado de una sociedad pacata que sigue pensando que hay cosas que "no se dicen". Y eso, en esencia, decía Fontanarrosa.

Coki dijo...

Bueno, en ese punto estoy en desacuerdo.
Creo que decirte "pelotudo" tiene un nivel de agresión o vulgaridad que excede a decirte que tenés pocas luces y etc.
No digo que sea siempre inadecuado, pero creo que incluye un nivel de ofensa por encima del contenido.

Personalmente, no creo que sean "iguales" a las demás palabras. O sea, creo que el significado de una palabra excede a su etimología y sus acepciones. Estoy diciendo más cosas con un insulto que su mera definición de diccionario.

Creo que hay un paso entre decir que las palabras no son "intrínsecamente malas" (con lo que coincido) que decir que responden a una sociedad pacata.

Ninguna palabra es "intrínsecamente mala". Son sólo fonemas y punto. Lo que las hace malas, buenas, ofensivas, dulces son sus usos y el código que se comparte. Por dar un ejemplo tonto, si en EEUU le digo "negro" (o, aun peor, "nigger") a una persona de color es algo sumamente ofensivo y repleto de connotaciones. Y palabra es sólo un color del espectro. Y quizás hace algunos años no era algo malo.

Adrianina dijo...

Comparto totalmente, no me gustan las malas palabras, mucho menos en la literatura.
Sigo dando vueltas por tu blog.
Adri.-

Anónimo dijo...

Por dar un ejemplo tonto, si en EEUU le digo "negro" (o, aun peor, "nigger") a una persona de color es algo sumamente ofensivo y repleto de connotaciones. Y palabra es sólo un color del espectro. Y quizás hace algunos años no era algo malo.
Sin ejemplos... El problema ahí no está en la palabra "negros" sino en el acto de discriminación, decirle "negro" o "persona de color" es exactamente lo mismo. en el caso de: discapacitado a "personas con capacidades diferentes" sucede lo mismo. El problema es que la sociedad tiende a normalizar... Por otro lado, cuando decís que la palabra "negro" es solo un color del espectro, estás pensando a la lengua como una nomenclatura. Las palabras no tienen significado en sí sino es dentro de un sistema. Por ejemplo, negro puede ser un color, un insulto, una reivindicación política... El mismo término da cuenta de realidades diferentes.

Coki dijo...

Anónimo, exacto. Eso es lo que intentaba decir y fuiste mucho más claro que yo.
Por eso es que creo que las malas palabras tienen un peso y un significado y que no da lo mismo decirlas o no.

El del 0.33% dijo...

Solo voy a decir cuatro palabras:
Teta, culo, pito, concha.
Saludos

Coki dijo...

Qué descarga, no? Sos como el perro que va a hacer sus necesidades en el jardín del vecino.
Te quiero ver hablar asi en tu blog!

El del 0.33% dijo...

Coki es el blog de Rollo!
Ahora ya que estamos te pregunto: Como se hace para postear un link en el comment? Soy tan burro...

Coki dijo...

Bueno, pero vos también escribís en él, no? O quise tener un gesto y linkearte (además de la barra lateral) y mandé al lado equivocado?

Aprendí no hace mucho cómo hacerlo. Me va a pasar como con "singuí uctumi" si te lo digo por aca.

Intento:

(a href="URL") Palabras que quieras poner(/a)

(reemplazá todo paréntesis que abre por un símbolo de < y el que cierra por >. La dirección va entre comillas).

El del 0.33% dijo...

Todo bien Coki. Pero La Ciencia Maldita es de Rollo.
¿salió?

El del 0.33% dijo...

Sos Groso Coki, sabelo.

il postino dijo...

Soy el tipo mas malhablado del universo. Sin embargo me parece que el ambito de las malas palabras son las conversaciones privadas entre adultos, no los medios masivos de comunicación.

Y esto no es pacatería, sino simplemente reconocer el respeto que se debe hacia quien no se conoce. Si yo entro a un lugar en el que no conozco a nadie y grito: ¿como andan, manga de putos?, como les diria a mis amigos, estaría siendo seguramente un desubicado. Ahora, no entiendo por que un conuctor televisivo cree que el si tiene derecho a usarlas enfrente de cientos de miles o millones de personas a las que desconoce. La unica razon para ello es seguramente su egolatría y un sistema que hace del adjetivo descriptivo transgreso un calificativo con sesgo positivo

Yendo a lo que sucede en otras sociedades, no he visto en ninguna parte del mundo que se use en medios masivos como la TV abierta las malas palabras como se las usa aca. En algunos paises hasta se multa a quien se le escapa una en camara. Pero puede ser que esas sociedades esten formadas por pacatos que no tienen nuestro elevado nivel cultural y refinamiento intelectual, como los ingleses, alemanes, franceses o canadienses. O sea, uno recontramilpelotudos

Aunque sospecho que en esto, como en tantas otras cosas, the joke is on us

Eduardo dijo...

Yo no soy lingüista, pero sí un aficionado. Por lo tanto, seguro que alguno con más conocimientos te va a saber explicar mejor lo que quiero decir. Pero ahí va el intento.

Las palabras son sólo el vehículo de un mensaje. Uno piensa algo (en abstracto, sin palabras) y luego les pone las palabras adecuadas para transmitirlo. Digamos que metemos las ideas adentro de las palabras apropiadas.

Entonces, me parece poco fructífero discutir sobre qué palabras se usan, cuando lo de fondo es qué conceptos se expresan. Es como si para ir a tu casa, me tomara un colectivo que da muchas vueltas, en lugar de tomarme otro más directo, y al llegar, vos me hicieras volver a casa para volver a ir a la tuya por el camino más corto. Ya llegué y eso es lo que importa.

Pero esto, no se lo ve. Y por eso se habla de palabras malas, o sucias, o lo que sea, cuando las palabras (todas) sólo son recipientes. Criticar las palabras es matar al mensajero, no al que genera el mensaje.

En realidad cada palabra ocupa su lugar (tiene su recorrido, su punto de destino, si seguimos comparándolas con colectivos). Y el problema es entonces ese destino y ese recorrido.

Si yo le digo "bolita" a un boliviano, el problema no fue que usé esa palabra. El problema fue que pensé que esa persona es despreciable por ser boliviano. Lo criticable es la idea, no la palabra. Si hubiera dado más vueltas, sin usar esa palabra despectiva (o sea, si hubiera tomado un colectivo con un recorrido más largo) el problema persistiría, porque no se trata de que diga a alguien bolita, sino de que no piense que uno es despreciable por su lugar de origen.

Con las palabrotas pasa lo mismo. Si yo tengo que decir que alguien es un hijo de puta, no valen recorridos más largos. Hitler era eso, no un "hijo de mala madre", o algo por el estilo. No cabía otra palabra.

El otro problema, como decíamos ayer, es que hay gente que tiene un vocabulario muy reducido.

Pero eso es un problema, no porque esa persona no sabe usar palabras difíciles, sino porque esa limitación refleja una percepción muy reducida del mundo). De nuevo, lo preocupante no es que un tipo no sepa qué quieren decir ciertas palabras (nadie, en definitiva, conoce todo el diccionario, y no se es mejor por saber más cosas). Lo preocupante es que ese tipo no conoce otros recorridos, otras ideas, otras posibilidades, y como no las conoce, tampoco las puede expresar.

Coki dijo...

Il Postino, mencionás de costado un tema que me parece interesante y alguna vez explayaré aca (me lo anoté): la tendencia del argentino a estar muy atento a los demás y creerse con el derecho de criticarlo y burlarse. Y eso se traslada a la TV. En pocos lados se ven conductores atacando y riéndose de sus invitados o de los participantes de los programas de juegos.

Eduardo, entendí tu punto, el ejemplo fue muy claro.
Pero disiento. Creo que la eleccion de palabras (como los tonos, gestos y otras cosas) son parte del mensaje. No son sólo un vehículo, un canal.

En gran medida porque yo no puedo leerte la mente. Si vos pensaste "le voy a decir que se equivocó" y me decís "sos un imbécil", yo escucho lo último y, dentro del contexto en el que vivimos, es un insulto.

Me parece que le quitás algunas variables a la comunicación que para mí son relevantes.

Fijate en algo sencillo. La misma mala palabra puede ser cariñosa o agresiva según cómo sea dicha. Y las palabras son las mismas! En definitiva, no da lo mismo elegir cualquier palabra para decir algo. Eso no quita que a veces lo adecuado sea la mala palabra (como en el ejemplo de Hitler que diste). Lo que digo es que me molesta que se usen todo el tiempo para todo, también porque muestran pobreza lingüística.

Creo que cuanto más "comodín" sea una palabra, menos precisa es y más pobreza demuestra. Una palabra que sirve para todo no tiene utilidad.

Eduardo dijo...

Sí, eso sí. Claro que hay otras variantes, incluido el factor humano, que hace que uno a veces no elija bien las palabras que quiere decir, y la entonación, la experiencia previa, etc.

Anónimo dijo...

Coki: te felicito, sin mas opino lo mismo que vos, la vulgarizacion nos distingue cada vez mas. Convengamos que no solo en el vocabulario, tenes imagenes potencialmente condicionadas a las 12 del dia!. Creo que al CONFER (lo escribi bien?) lo clausuraron.... Salu2.

Eduardo dijo...

A mí me preocupa más Tinelli mostrando mujeres como objeto que una mujer mostrando su cuerpo a las 12 del mediodía. El problema de esto último no es que los chicos lo vean. Es que si nos preguntan a los adultos, nos da vergüenza hablar de sexo con ellos.

Coki dijo...

Eduardo, es un punto interesante el que traés a colación.
Personalmente, creo que mostrar mujeres desnudas y en situaciones eróticas a cualquier hora puede ser un problema: la exposición a chicos de imágenes que algunos padres pueden considerar que no están preparados para ver.
En eso se incluye ver a la mujer como objeto, entre otras cosas.

Y creo que importa lo que Lanata llamaba la "moral concreta". O sea, lo ideal es que los padres puedan ser claros y hablar de ciertos temas con sus hijos. Pero muchísimos no lo hacen y los chicos "aprenden" de la TV sin la ayuda y contención de los padres. Para estos chicos, no da lo mismo ver una cosa que otra.

Eduardo dijo...

La pregunta, para la cual yo no tengo respuesta porque no soy psicólogo, es en qué medida ese "daño" está relacionado con el hecho de que ver mujeres (u hombres) sin ropa se choca con los valores morales imperantes, y no con un verdadero daño intrínseco.

¿En una hipotética sociedad donde no fuera tabú la desnudez, ¿haría el mismo "daño"? Si no, ¿no será que lo que está equivocado son nuestros valores?

Y lo mismo vale para las "malas palabras". En Inglaterra, la palabra "bloody" (literalmente, sangriento) es una "mala palabra". Acá, obviamente no.

¿Entonces, hasta dónde no es un prejuicio que CIERTAS palabras, y no otras, no se "deben" decir? ¿La discusión sobre las malas palabras no debería ser la discusión para abrir las mentes, para que nos dejemos de sentir intimidados por simples cadenas de fonemas?

Coki dijo...

Eduardo, tengo la misma duda que vos y me lo pregunté varias veces.

Más alla de eso, no me parece lógico pretender cambiar todos los valores y estructuras psíquicas para dejar fijo lo de las mujeres desnudas en TV.

No soy psicólogo, pero sé que la sexualidad es algo complejo, especialmente para un niño. No es tan sencillo como "no le enseñamos que es un tabú y listo".

Fijate las increíbles consecuencias de una violación, manoseo o de esas sectas que intentan inculcar la libertad sexual desde chiquitos (aun con el consentimiento de los padres, por lo que no hay contradicción de valores). El daño es enorme e irreparable.

Quizás en siglos o en ciertos lugares muy específicos sea distinto.

Y entiendo lo que decís sobre el significado de las palabras. Pero compartimos un código y sentidos aca y ahora. Si yo te digo insultos espantosos, posiblemente tengan un efecto negativo en vos, porque ambos sabemos lo que significa y más o menos el sentido que le quiero dar. Seguramente, si los digo en Japón o a un recién nacido, el efecto sea casi nulo. Pero eso no significa, a mis ojos, que las palabras pierdan valor, sino que lo tienen en un contexto, que en este caso compartimos.

Eduardo dijo...

Obviamente, no se trata de cambiar para poner mujeres desnudas en la tele. Si se tratara de cambiar la moral sería para algo un poco más interesante y ambicioso, para liberar a la gente de prejuicios que no sirven para mucho.

Por otro lado, lo de la violación es otra cosa. No se trata de que el sexo sea tabú. La violación es además el acto en sí de vulnerar el derecho de cada uno sobre su cuerpo. Eso es un delito, y debe seguir siéndolo. Yo hablo solamente de la exposición voluntaria del propio cuerpo, y sólo en personas que (por su edad y sobre todo, por su desarrollo mental) saben lo que están haciendo. Y hablo de que uno no tendría que sentir vergüenza por eso.

Dicho eso, aclaro que yo vivo en esta sociedad, y tengo los mismos prejuicios que todos. Lo que pasa es que creo que son prejuicios, nada más. Pero los tengo como cualquiera.

Coki dijo...

Claro, el tema está en definir quiénes tienen la edad y el desarrollo para hacer eso.
Yo también estoy a favor de que adultos conscientes hagan lo que tengan ganas.
El tema es que la TV, especialmente a las 15 hs., no puede elegir quién está del otro lado.

Te confieso algo: hoy viajé en subte y me acordé de vos. Un señor (voy a evitar ser muy descriptivo) empezó a hurgarse la nariz a mi lado. Y pensé en lo que estamos discutiendo de códigos y contextos. Quizás eso en otro país, momento histórico o lo que fuere, era algo normal (como Alf cuando eructaba para decir que le había gustado la comida). El tema es que hoy es un mensaje negativo.
Algo similar pasa con las palabras (pensaba mientras intentaba mirar para otro lado).

Eduardo dijo...

Es que yo no dejo de pensar que detrás de la censura televisiva para estos temas, está la iglesia, que quiere dominar a la gente a partir de hacerla sentir culpable de sentir deseos sexuales, "sabedores de que el miedo nunca es inocente".

Parece que ni vos ni yo sabemos, pero habría que averiguar con alguna persona seria y sin compromisos con la censura, si realmente hace daño a un chico ver cuerpos desnudos por televisión. Hay ciertas tribus que viven desnudos y no pasa nada. Hay padres que se bañan con sus hijos, y no les pasa nada. Así que tiendo a suponer que efectivamente no pasaría nada.

Sólo pasaría que la gente se libraría de un prejuicio y sería más libre. Y eso es efectivamente lo que yo pretendo.

Y ya que estamos, a ese experto le podríamos preguntar si no les hacen mucho más daño a los televidentes (incluso adultos) las basuras que sí se pasan a la tarde, como Rial (que genera un cierto tipo de mentalidad, un "pseudo razonamiento" y una escala de valores, que luego aplicados a la vida real parecen ser mucho más perniciosos.

Eduardo dijo...

Y queda lo del señor con el dedo en la nariz...

A ver. Yo no digo que esté bien hurgarse la nariz, PORQUE sólo es una cuestión cultural que no lo hagamos, y no hay razones objetivas para impedirlo. Yo no lo hago en público.

Tampoco digo palabrotas en público, porque (aunque a mí no me molestan) sé que a otros sí.

Entonces, aunque sé que intrínsecamente no tienen nada de malo, respeto a los que (equivocados o no, por razones culturales o intrínsecamente biológicas) sienten que eso está mal. No hago ciertas cosas por respeto, pero no porque crea efectivamente que no hay que hacerlas.

Pero por otro lado, me pregunto si todo esto no es más que una cuestión meramente cultural.

Y al decir "meramente" no quiero desvalorizarla. Lo único que digo es que la cultura se puede cambiar. Los valores se modifican. Y si los valores actuales no nos sirven (porque nos limitan innecesariamente, porque nos condicionan a prejuicios que no tienen asidero real, porque nos quitan libertad, etc.) entonces sería interesante plantearnos si no nos conviene cambiarlos.

Pero no te preocupes, que mientras siga siendo una "chanchada" escarbarse la nariz en público, yo seguiré absteniéndome de hacerlo...

Max Dicásolo. dijo...

Que tema, a mi tampoco me molestan las malas palabras, me molesta el uso que se les dá, cuando las malas palabras sirven para rellenar el espacio vacío que deja la falta de talento por ejemplo en un humorista me molestan demasiado, ahí salen las mas pérfidas malas palabras.

Fontanarrosa tenía razón, pero el hablaba de el sentido ingenuo de las malas palabras, espontáneo, y no de las malas palabras usadas como muletilla.

Max Dicásolo. dijo...

Adrianina...¿no te gustan las malas palabras en qué?...se debe de haber equivocado, ¿dijo literatura?.